Celebración del Día de la Madre

El domingo 30 de abril de 2025, los feligreses de la parroquia católica de Nuestra Señora de Lourdes, Maryland Ogbomoso, Nigeria, celebraron con rotunda alegría la fiesta de todas las madres de la parroquia. Fue un día para recordar.

 La celebración comenzó con la Santa Misa a las 9 de la mañana, presidida por el párroco, el Reverendo Padre Ferdinand Olabode. Durante la homilía, el padre Olabode expresó su profunda gratitud a Dios por el don de las madres, subrayando el importante papel que desempeñan en la Iglesia, en sus distintos hogares y en la sociedad. Describió a las madres de la parroquia como mujeres de buena voluntad, entusiastas, comprometidas, atentas y cariñosas, que siempre dan lo mejor de sí mismas. Nos exhortó a honrarlas. En este día tan especial para ellas, animó a todos a celebrar a las madres con amor, ya que se lo merecen.
Basándose en las lecturas del día, en particular el Evangelio de Lucas 15, el padre Olabode subrayó que Dios llama a todos, y por tanto a las madres, a seguir siendo madres cariñosas, compasivas y que perdonan a sus hijos, a sus maridos y a tantos otros, especialmente cuando se sienten heridos o incomprendidos. Dios nos llama a perdonar todas las heridas y a dar otra oportunidad a quienes nos han ofendido, como Dios mismo nos la da.
Ese día, fue asombroso ver a las madres desempeñando todas las funciones litúrgicas: sirvieron la misa como monaguillos, lectoras, camareras y coristas. Todas iban elegantemente vestidas con el uniforme de la Organización de Mujeres Católicas y desempeñaron perfectamente sus funciones litúrgicas, aportando vitalidad a la asamblea de fieles.

Después de la Liturgia de la Palabra, los niños de la Asociación de la Santa Infancia ofrecieron a las madres una hermosa representación, alabando sus cualidades como el amor y el cuidado, la amabilidad, la hospitalidad, la disciplina y el entusiasmo. También agradecieron el esfuerzo de algunas de las madres que les enseñan la liturgia cada domingo. En agradecimiento, los niños les obsequiaron con bonitos regalos.
Las madres también tuvieron la oportunidad de expresar su gratitud y alegría bailando hasta el altar, acompañadas por toda la congregación. Tras la acción de gracias, las mujeres entregaron regalos a quienes habían servido incansablemente a su organización y a la Iglesia en diversas funciones. También entregaron regalos al párroco y a su hermana coordinadora, hermana Priscilla Madumere, HES.

Inmediatamente después de la misa, en el exterior de la iglesia, hubo un despliegue de exposiciones, animaciones, concursos de canto y baile entre las distintas zonas de madres. Los niños, jóvenes y hombres de la parroquia las acompañaron expresando su alegría. Fue un gran día que siempre será recordado.

Por Hermana Patience EFFIONG, HES.  Publicado el 4 de abril de 2025